29 de noviembre de 2016

Una vida con tres gatos

Ni uno, ni dos, tres!

Hoy me apetece escribir un poco sobre el día a día y por eso este post va dedicado a ellos,  quiero presentaros a nuestros tres amores gatunos.

En mayo del año pasado nos decidimos a adoptar un gato de una asociación llamada Acaima que se ocupa de varias colonias de gatos en Olesa. Recientemente habían tenido varias camadas de gatos pequeños, normalmente hasta los 6 meses no se pueden adoptar, pero debido al poco espacio y la cantidad de gatos necesitaban casas de acogida y adopción.

La idea inicial era sólo coger un gato. Al llegar allí nos encontramos con una camada de cuatro gatos de unos dos meses; tres de color negro y uno de color blanco con la cola y la cabeza gris. Como yo ya tenía una gata negra que se quedó mi madre (ya se consideraba más suya que mía), iba con la idea de un gato blanco.
La gata blanca con la cola y la cabeza gris llevaba detrás una gatita toda negra más pequeña que sus hermanos. Jugaban una con la otra, y ante esa situación cualquiera se resiste, así que cogimos esas dos, (por mi, me hubiese llevado la camada entera).

Las bautizamos con el nombre de Hilda (la blanca) y Brizna (la negra).
Una vida con tres gatos - Hilda y Brizna



Los nombres son en honor a un cómic europeo llamado HildaFolk de Luke Pearson, que ya puestos recomiendo echarle un vistazo.

Esta foto es de cuando llegaron a casa, estaban muy asustadas, pero enseguida cogieron confianza y han ido conquistando nuestro corazones. Cada una tiene su personalidad.

Hilda es muy cariñosa siempre busca mimos, pero el de las manos, nada de besos!! Te lame como si fuera un perro, y se acurruca en la manta a amasar, si es encima tuyo mejor.
Brizna siempre ha sido más delicada, al principio no era tan cariñosa como la Hilda, pero nos fuimos dando cuenta de que si que lo era de una forma muy especial. Cuando te acercas a ella, inclina su cabecita para que le beses la frente. Nos despierta por las mañanas. Cuando sabe que es hora de irse a la cama, se cree un humano más y va corriendo a su sitio, no vaya a ser que se nos ocurra encerrarlos en el comedor, con ella eso no va.

Bueno, aquí van dos gatos... y, ¿el tercero?

El tercero nació la noche del 24 de diciembre del año pasado, en noche buena. Hijo de una de las gatas de mi cuñada. En principio Amadeu me "prohibió" ir a ver a los gatitos no fuera que me enamorara perdidamente, pues con dos teníamos suficiente.
La madre se quedó con uno de ellos, lo bautizó con el nombre de Morenai, el único inconveniente es que ella ya tenía una perrita westie, que no se tomó demasiado bien la llegada del nuevo inquilino.
Cierto día Amadeu pasó por casa de su madre y cuando se encontró ante la situación de un perro inquieto decidido a hincarle al diente a un gatito de apenas 2 meses de edad, me llamó.

Y esa frase de "con dos gatos tenemos suficiente", quedó en el olvido. ¿Y yo? Yo más contenta que nadie! :)

Una vida con tres gatos - Petit


De Morenai, pasó a llamarse Trol en la cartilla del veterinario, por dos motivos; primero por seguir con el cómic de Luke Pearson, el primer libro se llama Hilda y el Trol. Y el segundo, porque era mi pequeño Trol, cuando hacía mis sesiones de yoga en casa, venía y me paraba la app del móvil, o simplemente se me ponía justo en medio de la esterilla, entre otras cosas. Pero al final, en casa lo llamamos Petit, nuestro Peeeetiiit!

Su recibimiento en casa tampoco fue demasiado bueno, pues la Brizna le bufaba constantemente, y la Hilda aunque tardó menos en adaptarse al principio también le hizo el vacío. Algo totalmente normal, con el paso de las semanas se fue normalizando y ha pasado a ser uno más de la familia.

Una vida con tres gatos

También hay que decir que sobretodo al principio era un trasto, al ser el macho, más de una vez nos marcó la cama, y era puro nervio. Una vez castrado, su comportamiento ha cambiado mucho, se ha vuelto hiper cariñoso, nos despierta a media noche con su ronroneo y pobre de ti que no le hagas caso, pues empezará con su llanto leve de petit miaaaau-miaaaau.

En definitiva, siempre hay quien te dirá que un gato es arisco, independiente e interesado. Nosotros contamos con la gran suerte de tener tres excepciones en casa. Y con la llegada de Aurélie, espero que el amor se multiplique!!

Ahora ya conocéis a nuestros amores gatunos, más que un ronroneodospuntocero, sería un elevado trepuntocero, el estado máximo de plenitud. :)

En breve quiero explicaros como nos las apañamos en casa para cuidar de los tres... Bandejas higiénicas, comedero, fuente y zona de juegos.

Como nos dicen a menudo; "a estos gatos les ha tocado la lotería".  Pero a nosotros, a nosotros nos ha tocado el premio gordo!

Una vida con tres gatos

Un saludo, y hasta pronto!

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