18 de mayo de 2014

A veces se resume en ser simple.

Puede que a veces todo se resuma en relajarse, en no centrarse en la parte negativa, o en dejar de preocuparse más de la cuenta. 

En hacer, y pensar menos, en estar más focalizado sobre lo que se está realizando que el simple hecho de creer lo que se pudo hacer.

A veces las cosas se resumen en la simplicidad. En la tranquilidad de dos personas que se limitan a conversar sobre cosas banales, o sobre inquietudes personales. 

A veces tan solo se resume en escuchar, en amar lo que uno dice, de la forma que lo dice y empatizar sobre su conjunto.

Es tan sencillo como creer en todo eso que se tiene delante, en observar, y decir: ¡esto es justo lo que quiero, de la forma que lo quiero!



Y cuando te miro a ti, cuando te veo expresarte, cuando entiendo lo que dices y lo comprendo a un nivel más elevado. Me siento cerca.


Cerca de abarcar un punto en el que todo lo que surja a continuación solo pueda ir a mejor.


Y esto es; justo lo que quiero, como lo quiero.


Ainara.




LinkWithin