31 de agosto de 2013

Lista de Agosto.


Listen it.


19 de agosto de 2013

Arenal Sound 2013

Como el año anterior cumpliendo a mi fiel palabra, de hacerlo de nuevo y hablar del arenal sound. Diferente, grupos nuevos, personas nuevas, ambiente distinto, mejoras y desventajas. Todo ello para convertirlo en un evento único e irrepetible.

Tampoco lo voy a hacer en esta ocasión; dedicarme paso por paso describiendo cada momento y cada día al dedillo, sin embargo si pienso centrarme en esas cosas que marcan, que dejan huella por insignificantes que parezcan. Sin más dilación me sumerjo directa al festival.

Recordando el aspecto a campo de concentración del camping Malvarrosa del 2012, este año consiguió alguna que otra mejora, y es que tras montar las tiendas sobre terreno seco y quebradizo, este año en su lugar se hallaba una selva de hierba que por lo menos hacía del lugar algo más acogedor donde montar el campamento. Sin embargo eso nos trae la consecuencia de compartir dormitorio con miles de saltamontes.

Esta vez, ese segundo camping preparado para acoger a miles de sounders, dobla su espacio, un laberinto de tiendas y más tiendas; era casi una apuesta asegurada de perdida en alguno de los días del festival  (y así lo fue). El ambiente; lo más choni que se pueda llegar a imaginar, sobrevivir ardua tarea conseguida. Por suerte siempre hay gente a la que salvar, poca, pero haberla hay.

El tema duchas y polyklyn. Habían muchas más duchas que el año anterior, además de una zona de grifos para lavarse lo dientes, camisetas, incluso tuppers. Este año, la gran mejora, y la idea más fantástica fue la de los baños vip. Pagas un euro, y tienes baño limpio, con zona de espejos y picas, además de una hora de carga telefónica. (Sinceramente, si vas a un festival lo mejor que puedes hacer es olvidar el móvil).


Y ahora a adentrarnos un poco en la música pues de eso va el festival..

Este año el primer día teníamos a Steve Aoki, del que haré un breve resumen: horrible. Una masa de gente que impedía siquiera respirar, se alborotaban desde más de la mitad hacía adelante de todo el recinto. Para conseguir eso se limitaban a jugar con el sonido bajándolo, para si conseguir que la gente se apretujara hacia las primeras filas. Lamentable; el hecho de sólo mezclar música de otra gente, y muchas más opiniones como esta que me guardo para mi. 

El segundo día por la tarde viendo Manel tranquilamente, sentados en el suelo, con el ambiente perfecto de gente y  temperatura. Para después acabar substituyendos The Editors y Dirtyphonics, por un juego de cartas del que por mi parte saco un momento divertido y de muchas risas.

Lamentablemente la migraña y el alcohol nunca se llevaron bien. Así que el viernes amanecía dolorido, tras una visita al hospital un buen chute de medicamento intravenoso, la noche prometía. 

Y aquí viene; la noche del sábado 3 de agosto.

Se esconde el sol, la gente aprovecha para meterse litros y litros de alcohol, y variantes. Risas, juegos absurdos, paseos nocturnos, de todo un poco. Cada uno escoge la forma de prepararse para esa noche. 
Llega la hora de the bloody beetroots para dejarnos sin aliento, admirando cada movimiento, dance-punk, electrónico, con toques inide. 
Seguidos de Chase & Status, gran esperado por mi, y poniendo todas mi
s expectativas en ellos. Me dejaron tan buen sabor de boca, que aún sigo rememorando cada segundo de esa hora y media de trance. Saltos, éxtasis, adrenalina pura y dura. Orgasmo en mis oídos, surcando cada centímetro de mi piel, para ponerla de gallina, para hacerme olvidar, para llevarme consigo y desinhibirse por completo. Lo recomiendo, y lo re-espero con ansia de nuevo. 

Y entonces llega el último día, en el que los directos, fueron alucinantes. Como es el caso de The Macabees, esperando tranquilidad nada de eso, se salieron por completo. El último concierto de este año, directo a nuestros oídos, incrustado en nuestras retinas, perdurará por una buena temporada. 
Segundo año consecutivo, aquí llegan Kakkamaddaffakka, para hacernos reír, saltar, y disfrutar como nunca de sus conciertos. Tan amenos con su música de buen rollo y diversión. 
Y ahora, sabiendo que el año pasado causaron un furor tremendo, se apalancaron de malas maneras, para hacer un cierre de festival bastante flojo. The zombie kids, este año, no deslumbró, se limitó a pinchar música que no era suya. Para poner un par o tres de lo más comercial que tienen e irse sin dejarnos esas ganas de más como en el año anterior. 


Así que si me tengo que quedar con uno de estos conciertos, me quedo sin duda con Chase & Status.


Se acaba el festival, se desmontan las tiendas, con sueño, con agujetas, con cansancio acumulado de 5 días de "non-stop" volvemos a casa. 

Y el año que viene: ¿habrá más? 

Quién sabe.. pero, tal vez. 

 Ainara.

LinkWithin