29 de abril de 2012

"Ofreces palabras vacías, que no tienen impacto alguno en tu punto de atracción, porque tu punto de atracción no reside en tus palabras."

Lo que tú no quieres reconocer

Me parece muy curioso el comportamiento humano, tanto chicos como chicas nos decantamos por lo que menos nos conviene, por esa clase de personas inalcanzables, que no nos prestan atención. Nos sentimos obligados al reclamo. Porque quizás ese hecho es el que nos resulta más atractivo. Lo fácil acaba aburriendo,  en cambio lo que nos es más difícil de conseguir como que es más tentador, ¿no?
El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, venga en serio... que optimistas, ¿dos veces? dos, tres, cuatros y cinco... creo que hasta que no nos duele todo el cuerpo de tanto caernos no paramos de intentarlo. Yo soy de las partidarias de que si se duda una sola vez, ya no hay nada que hacer. Pero eso es sólo en la teoría, y aunque lo crea ciegamente, nuestros actos siempre hablaran por nosotros.

Lo mismo que tus actos hablan por ti, aunque malgastes saliva diciendo lo contrario, lo sabes tan bien como yo. No me quieres "escuchar", no quieres hacerlo y sin embargo necesitas hacerlo. Te empeñas en alejarme, cuando en realidad no es lo que quieres, pero, ¿qué le vamos a hacer no? ¿enfrentarnos a todo eso? No, claro que no. Es más fácil pedirme que sea yo la que intente cambiar de rollo, era algo así, ¿no?  

Está genial que quieras engañarte a ti mismo, si eso te hace sentir mejor, adelante, hazlo. Pero a mi no me engañas. Yo estaba dispuesta hacerlo, es más, ya lo estaba haciendo. Y tu lo sabías, pero ¿qué pasa cuando pasamos a ver que dejamos de ser el centro de atención? Sabías tan bien como yo, que ya no ibas a saber nada más por mi parte, pero para cambiar eso ya estabas tú. Aunque el resultado no fuera el esperado, o si, has vuelto a humillarme por segunda vez. Y me pides que sea yo, la que lo entienda. 

Entiende tú, que lo que dices no hay por donde cogerlo, que tus decisiones no son firmes, y que por mucho que yo me aleje, ni te hable, ni escriba para ti, seguiré estando ahí; en tu cabeza. Y no puedes culparme por eso.

Voy a cumplir tu deseo, aunque sepa tanto como tu, que lo quieres tan poco como yo. Pero has decidido tropezar, y yo respeto tu decisión, aunque no esperes que esta vez sea distinto. Tú sigues siendo tú, y lo que no quisiste entonces no lo querrás ahora.

¿Qué porque lo sé?
 Porque en el fondo, tu y yo, somos iguales.

Suerte, la necesitarás.
  



Pd: 


Parece ser que el juego «Sería estupendo que...» surge efecto.
Sería estupendo que este fuera un buen fin de semana.
Sería estupendo que soñara cosas bonitas. 
Sería estupendo que hiciera sol. ☺

Sería estupendo que...

Más todas esas cosas que no he dicho aquí y que asombrosamente han sido así.

SiesquelaleydeatracciónmolamiL!

¡¡Seguiremos jugando!!







28 de abril de 2012

Lo innegable.


Como cuando nadie más sabe interpretar lo que quieres decir.
Como cuando tus actos van contra tus deberes morales, correctos, concisos y lógicos.
Como cuando la tentación se vuelve de un color verde-azul mar.
Como cuando dices no y asientes con la cabeza.
Como cuando necesitas saber si no obtienes respuestas.
Como cuando tu cabeza y tu corazón se llevan la contraria.
Como cuando se abren caminos tan distintos y tan atractivos que el temor acecha tras la espalda.
Como cuando insistes en algo que ya no funcionaba.
Como cuando te dices que no se volverá a repetir
Como cuando asientes que esta vez será diferente.



Como negarse lo innegable.


Lo que fue, es y será. Seguirá siendo.

27 de abril de 2012

En el límite.

Viernes; no se si alegrarme o deprimirme. 

Seguramente si hubiera seguido con una semana laboral tan intensa como esta, tarde o temprano hubieran rodado cabezas. Fin de semana, parón, renovarse un poco, coger fuerzas y volver a comenzar. Alegrarse al menos porque mañana no estoy de guardia, y no me toca madrugar. Des-alegrarse porque seguramente como cada maldito día a las 6 de la mañana, mis ojos decidan abrirse y no cerrarse más.

Saturada, no puedo mais, tanto egoísmo, tanta jeta, tanto descontrol, y una paciencia que empieza a desbordarse por momentos. Suelo ser una persona muy japi, en mi mundo de sonrisas, piruletas y demás. La gente me ve y dice, bah, no ha roto un plato en su vida. ¿Pero sabéis? la gente como yo somos de lo peor. Porque la gente que demuestra su enfado, su momento de ira, sus quejas y esas cosas, ya sabes por donde te van a salir. El problema es que conmigo, nunca se sabe. Lo mismo te sonrío y me lo tomo a broma, lo mismo te hago la cruz y voy directa a la yugular. Es difícil llegar a ese extremo, pero no imposible. Me mantengo bastante bien, y se guardar las apariencias, por el momento... 

Respira, cuenta hasta diez, y ya. Es un sabio consejo.

Ya, ya sé, no debería hablar de cosas feas. 

Debo jugar al juego de "Sería estupendo que..."

Sería estupendo que este fuera un buen fin de semana.
Sería estupendo que la semana que viene fuera muy tranquila. 
Sería estupendo que soñara cosas bonitas.
Sería estupendo que hiciera sol.
Sería estupendo que...


Serían estupendas tantas cosas...

Siempre puedo llamar a Lola!


26 de abril de 2012

Reinventarse o morir.

A estas alturas no voy a entrar en preguntas tontas, respuestas absurdas y mucho menos reflexiones que no llevan a ninguna parte. Cada uno sabrá lo que se hace.

Del mismo modo que el que se empeña en que sea su saco de boxeo, y se tome la libertad de tratarme mal porque si, me da igual. Ya no voy a molestarme por cosas que ni siquiera tienen importancia. Porque el grado de importancia de un asunto es el que tu le des realmente.
Quizás esté en plan pasota, o quizás es que ya he llegado a mi límite, y en vez de cabrearme adopto una postura que sólo puede beneficiarme, ya lo dicen, hay que buscar la parte positiva de las cosas negativas, y yo soy una experta. También soy una experta en evitar todo eso que de alguna forma, pueda dañarme, y cuando hablo de dañarme, hablo de sentir esa punzada dentro de mí. 

Para que sufrir, para que sentirse menos cuando se es más, mucho más. 

Para que darle a nadie la satisfacción del mal ajeno, en todo caso no será el mío.

El horario caótico que ha adoptado mi cuerpo me está matando. Cansancio emocional. Cansancio físico. Los lunnis son mis amigos. Pero como toda cosa mala, tiene su parte buena, no tengo tiempo para pensar en esas cosas que probablemente no tengan solución, en inventarme un desastre universal para ahogarme en él. No puedo, no cabe dentro de mi mente. Invierto el tiempo en las clases de optimismo dospuntocero, que tanto me hacen falta. Invierto el tiempo en miradas que quizás no significan nada. Invierto el tiempo en sonrisas. En cosas absurdas que me llenan lo suficiente. 


Y por ahora, me sirve.






25 de abril de 2012

Debo


Debo ser capaz de sonreír aunque no quiera,
aunque todo me dé vueltas y aunque me apague por dentro.
Debo estar... siempre serena.

Debo ser capaz de ir para alante,
que me muera de miedo y tenga miedo,
tenga miedo, tengo miedo, tengo miedo.

Debo ser tan guapa, irresistible...
y a la vez ser tan humilde,
tan abstracta, tan profunda... que resulte interesante.

Y debo confiscar mis intenciones...
saber que tras la puerta siempre habrá otra puerta,
siempre otra puerta, siempre otra puerta, otra puerta,
otra puerta, otra puerta, otra puerta...

Si no hay nadie...
yo quiero encontrar tu mano en mi equipaje.
Si estoy sola...
prefiero encontrar tu mano en mi cintura,
tu sonrisa entre mis cosas.

Debo hacer lo que no debo,
debo no roncar los sueños,
debo llegar a rascar el cielo con las yemas de mis dedos.

Debo hacer inventario de mis “puedos”.
Todo lo que ves es cuanto tengo, siento,
quiero y puedo y debo y tengo.

Debo controlar y estar callada,
escuchar atentamente a quien no escucha
ni siquiera... cuando habla.

Y debo aprender a quedarme,
después de tanto esfuerzo... no salir corriendo,
no salir corriendo, no salir corriendo,
no salir corriendo, no salir corriendo...

Si no hay nadie...
yo quiero encontrar tu mano en mi equipaje.
Si estoy sola...
yo, quiero encontrar tu mano entre mis cosas...

Si no... si no hay... nadie.
Si no hay... nadie.
Si no hay... si no hay... nadie.
Si no hay... nadie.



23 de abril de 2012

Sant Jordi

Hoy es un día especial. Para muchos comercial, para mi especial. Siempre me ha gustado este día, Sant Jordi. Bueno si, quizás que este fuera el día donde se apreciara mis dotes de escribir poesía en el colegio, lo hacía más encantador. Es especial, y no será por la cantidad de rosas que recibo, que hace ya años, eso es lo de menos. Pero para que lo vamos a negar a que chica no le gusta recibir hoy una rosa, las que digan bah, hoy es un día comercial... mienten!! Un excusa como otra.

Cuando mi padre estaba con nosotras, el día de Sant Jordi se celebraba por todo lo alto, era el día de mi padre, y no sé siempre lo habíamos hecho así. Por eso guardo un buen recuerdo de este día, cuando llegábamos a casa teníamos dos rosas esperando, pastel y cava. Un placer!
Supongo que por ese motivo escogí celebrar mi santo este día, junto a mi padre. 
Y es que yo de pequeña, era muy creyente. Pero de una forma muy exagerada, por eso quise hacer la comunión. Era la niña rara que en vez de hacerla por los regalos, lo hacía porque pensaba que iba a sentir algo de verdad! Un cambio, yo que se.
Mis padres no estaban casados, así que hice que se casaran, si, asistí a la boda de mis padres con 8 años. Al poco tiempo, me bautizaron. Y e aquí el momento. El párroco de Olesa tan amable como era él. No quiso bautizarme con mi nombre, decía que no tenía santo, que ese nombre no existía. Así que tuve que bautizarme con otro nombre. Y escogí; Georgina. Porque me gustaba, y lo más importante, para compartir ese día tan especial con mi padre. Que es la persona que más he querido en la vida.

Creo que tengo motivos suficientes para sentirme especial en este día. Y que decir que me encantan los libros... y que soy de esas que va de aquí para allá buscando algo nuevo, y diferente con que deleitar mis ojos. 
Hoy es uno de esos días, en que nada ni nadie me lo va a estropear. Pase lo que pase, aunque llueva, truene y caigan relámpagos. Todo es bienvenido!

Ahh! por cierto a las chicas, si alguien os regala una rosa amarilla... preocuparos! Así que chicos, no cometáis ese error.

Espero que tengáis un muy buen día!

Feliç diada de Sant Jordi!





22 de abril de 2012

Puntos suspensivos

De alguna forma me juré que no acabaría haciendo esto, pero como tantas otras cosas me lo salto, por no poder más, por necesitarlo porque a veces hay que estallar y ya está.

Estoy cansada de ser yo la que acaba sintiéndose así de mal, harta de que se me tome el pelo, y se me humille de esta forma, de ver que no pinto nada y que todo ha sido una farsa. 
Harta de ser feliz en mi ignorancia y que venga alguien a joderlo todo. Porque ahora mismo detesto que te fijaras en mí, y me culpo cada día por creerme todas tus tonterías. Detesto haberme sentido mal cada vez que decidías ignorarme, porque de alguna forma inconscientemente me hacías un favor. Detesto habértelo puesto todo tan fácil, incluso ahora, apartándome de tu camino. Odio que las siete noches de la semana hayas venido a joderme el sueño. Y me quema por dentro saber que alguna de esas noches tu la compartías con ella. 
Odio estar así y que a ti te importe una mierda. 
Incluso a veces pienso en ser como tu, en no respetarte. Pero soy mejor persona, tengo corazón, cosa que tu, después de todo, ya no estoy segura.
También detesto eso, recuerdo que una vez me dijiste que te daba un poco de miedo que creara tantas expectativas de ti y después decepcionarme, enhorabuena, lo has conseguido. Y lo detesto porque hubiera preferido que no, parecías un buen chico. Raro, pero al fin y al cabo un buen chico. Si por lo menos hubieras tenido el valor para preguntarme como estaba... tan solo eso. Pero otra vez silencio.
No tienes ni idea de lo que significaba para mí, y es triste que no sepas valorar. En parte estoy tranquila, porque algún día lo sabrás, aunque para entonces será tarde.
Me da pena todo, incluso yo, porque estaba dispuesta a aceptar cosas que jamás hubiera aceptado, porque me parecía lo correcto y ahora, ahora veo que nada tiene sentido. Que las cosas son como son, y no hay más. Que no se puede seguir hacia un futuro manteniendo al lado un pasado, porque ni se avanza ni se deja avanzar.

Ahora no estoy bien, y no sé cuanto durará, solo sé que un buen día me despertaré y no recordaré ni tu nombre, pero ahora no es lo que toca. Toca hacerse fuerte, lamerse la heridas y seguir para adelante...

Y lo siento por ti, siento que te vayas a perder lo bueno de verdad.




21 de abril de 2012

Apuesto por...

Las miradas devoradoras,
la complicidad total, 
la confianza ciega.

Apuesto por las caricias,
los susurros en el oído,
los lugares pohibidos.

Apuesto por los juegos debajo de la mesa,
dos cuerpos desnudos,
las duchas compartidas.

Apuesto por las risas mutuas,
esos momentos donde no importa lo demás,
la  plena seguridad.

Apuesto por los gestos inesperados,
los mordiscos, los besos
y las lenguas recorriendo el cuerpo.

Apuesto por la atracción,
los arañazos en la espalda,
los dedos que se entrelazan.

Apuesto por las sorpresas,
los ojos vendados, las esposas,
y el hielo derritiéndose en la piel.
[...]


16 de abril de 2012

En busca de tesoros

Hoy estaba hablando con una compañera y me he acordado de una cosa, sobre la que voy a escribir. Creo que esta entrada va a gustar a un fiel seguidor que tengo, más que nada porque se trata de buscar tesoros. Y tiempo a, estuvimos hablando sobre esto mismo, buscar tesoros. 

No se si habréis oído hablar del geocaching o también conocido como el juego de buscar tesoros. Es muy simple, y a la vez curioso. Las cosas diferentes me encantan, y si seguramente sea bastante friki. 

Hay gente que se dedica a esconder tesoros, cajas llenas de objetos, papeles, cualquier cosa; tan simple como eso. Lo esconde y apunta las coordenadas para subirlas a la web. Hay tesoros escondidos por todo el mundo, muchas gente aprovecha viajes para buscar alguno, una vez encontrado, puedes llevarte un objeto de la caja, dejando tu otro, hay gente que no se lleva nada, y simplemente apunta su nombre en el libro de registro. Los regalos son objetos de poco valor, metidos en bolsas de plástico o en una caja. Todo vale.

Seguramente hay gente que diga vaya chorrada, y a otra que le despierte un gran interés, como es mi caso. Una vez leí un blog de un aficionado al geocaching, se levantaba muy temprano cogía el coche hacia cualquier lugar a la captura de alguna reliquia enterrada, apuntaba las coordenadas y a buscar. No sé, a mi me parece genial. 

También existen los libros trotamundos o bookcrossing, si alguna vez vais por la calle y os encontráis un libro abandonado en un banco, o en cualquier sitio. Seguramente no sea cosa del despiste, es que os habéis topado con uno de ellos. Es tan simple como leer un libro, registrarlo en la web, colocarle la etiqueta y liberarlo!
Si encuentras una libro de estos, puedes entrar a la web y notificarlo, el propietario original de ese libro sabrá el recorrido que está haciendo. También puedes escribir notas de liberación para que otros vayan en busca de el libro! 
Así que si tienes un buen libro para compartir o esos libros que se llenan de polvo en los estantes, libéralo! 
Necesita viajar!

Y estas son dos de las cosas que van a mi lista de cosas por hacer.

Tengo tres listas.

La lista de cosas por hacer; en las que encontramos;esto, saltar en paracaídas, puenting, barranquismo y variantes.

La lista de cosas que necesito; en la que iría la reparación del coche, acabar de pagar cositas y la ortodoncia.

Y la lista de cosas que quiero; que sería el we-vibe (juju), el ipad y más tatuajes a lo old school!


Hoy he leído de alguien a quien admiro mucho, una cosa que me ha gustado bastante y creo que es una buena forma de acabar esta entrada.

Bienvenidos los nuevos proyectos.

Bienvenidas las nuevas ideas

Bienvenidos los nuevos amigos.

Bienvenidos los nuevos planes.

Bienvenidos las nuevas causas por las que luchar.

Bienvenidos los nuevos sueños.

Y bienvenidas las nuevas esperanzas, que nos dejan siempre el deseo de que todo puede ser posible!.

Hasta Pronto




15 de abril de 2012

La distracción como el aire para respirar

Odio los fines de semana, sé que para muchos suele ser la mejor parte de la semana, pero para mí no. Demasiado tiempo libre. Tengo ojeras, mal aspecto, apenas duermo, y lo poco que duermo tengo pesadillas, bueno más bien sueños demasiado bonitos que al despertar se convierten en una puta pesadilla. No sé que prefiero, si no dormir o no despertar.

Entre semana todo es mucho más fácil. En el laboratorio tengo la cabeza ocupada en otras cosas, estoy distraída, y me divierto, me olvido de todo lo demás y eso me va genial. El problema es cuando ni siquiera tengo ganas de ir, que es cuando sé que algo va mal. Aunque en el fondo me va bien, menos a partir de las tres del medio día, que todo el mundo desaparece y me quedo sola. En silencio, porque hasta la música me molesta. En esas horas de apalanque, que me aburro, tengo sueño y me dedico a pensar en todo eso que no debo. Quiero salir corriendo, llegar a casa y meterme en la cama. Pero casi nunca lo hago y quizás sería la mejor opción. 

Me sabe mal refugiarme tanto en mi mundo, en mis cosas. Me sabe mal por la gente que se preocupa, porque me cierro en banda y no pongo nada de mi parte. A veces si, a veces me apetece esa clase de distracción, pasar el tiempo en compañía escuchando las historias de los demás, y desahogándome con lo mío, escuchar los conejos y dar mi opinión. Ahora mismo no me apetece nada de esto, me irrita la gente, las voces ajenas. Estoy tratando fatal a personas que no se lo merecen, por simplemente hablar, estando yo presente. Es injusto, y por eso me acabo refugiando en mi guarida. Buscando otra clase de distracción. Ignorando todo eso de lo que no me apetece hablar. Ignorar no creo que sea la solución, porque las cosas siguen estando ahí. 

Cuando me preguntan, siempre acabo diciendo: ahora mismo no quiero hablar. No quiero hacerlo, porqué ya sé cual es la respuesta. Porque sé que visto desde afuera todo se ve mejor. Porque ya sé de sobras que no pinta nada bien. Casi nunca hago caso a la gente, todo el mundo opina, yo escucho y luego siempre acabo haciendo lo que me da la gana. Siempre me digo que si me tengo que dar una hostia prefiero ser yo la que tome la decisión, aún sabiendo que está mal. Porque sólo así sé que no cometeré los mismos errores, todo esto en realidad son gilipolleces. Está vez, creo que será la única vez que voy a hacer caso de los consejos ajenos. Porque en realidad, sé que es lo mejor. "Si te ves capaz sal corriendo ahora que puedes, si crees que no, lánzate de lleno y que sea lo que sea." Pero yo soy de las que cree que los principios deberían ser los mejores, y si no lo son ahora, la experiencia me dice que lo de después tampoco lo será.

Siempre me han atraído las cosas complicadas, me parecían mas interesantes, una especie de reto para demostrarme hasta donde puedo llegar. Ahora no, tengo veinticuatro años he vivido de forma acelerada y he pasado cosas muy chungas. Ya no me apetece seguir jugando al juego del gato y el ratón. Creo que ha llegado la hora de facilitarse las cosas. Porque la vida ya es lo bastante complicada, y más en los tiempos que corren. Si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará? y si no es ahora, ¿cuándo? quizás para entonces ya sea demasiado tarde.

Todo esto es sólo mi humilde opinión. Cada uno tiene su forma de ver las cosas, de enfocar las situaciones. de sobrellevar los problemas, no hay dos personas iguales. Y esto lo hace aún más interesante.

Quizás yo no sea perfecta, ni quiera serlo en realidad, me conformo con ser cada día un poquito mejor.

Y después de todo este rollo, voy a llenarme de distracción, hasta que todo eso que me tortura el pensamiento deje de hacerlo.

Quizás no hoy, ni tampoco mañana, pero tarde o temprano desaparecerá. 

Siempre acaba cediendo.


Buenos días.


Clara, si lees esto. Aquí es donde quiero ir. :)




14 de abril de 2012

Momentos de impacto

Había decidido hacerlo, había cogido el valor para dejar está maldita adicción. Para cansarme de este lugar, aborrecer cada una de las palabras que lo forman. Detestar cada cosa que pienso, digo y hago. Habría querido echar por la borda todas estas horas dedicadas a expresar lo que siento. 

He ignorado a ojos fieles que leían cada uno de mis perturbados fragmentos, he silenciado opiniones, he borrado, tachado, he simulado decir lo contrario. Y muchas otras cosas en las que hoy; la chica orgullosa, se traga el orgullo y pide perdón.

A veces ocurren acontecimientos, cosas que en otras circunstancias no causarían la mínima sensación. Pero otras veces ocurre algo inesperado, algo que causa una especie de cambio en ti. Será esa clase de impacto de lo que la gente tanto habla. Cuando sucede algo que deja huella, y crea en ti un antes y un después. Algo que te llega bien adentro, y después ya no eres el mismo. Esas cosas que te hacen pensar. Ver las cosas de una forma distinta. Esas cosas que sin haberlo pedido, llegan en el momento preciso. 

Igual que cuando parece que la letra de las canciones te lean el pensamiento. Tu no lo has elegido, no crees en las casualidades y ZAS ahí lo tienes. 

He sido víctima de la curiosidad y las ansias por descubrir lugares nuevos para soñar. He querido llenar el hueco vacío por no escribir lo que pienso. He surcado multitudes de sitios distintos, secos, sosos y superficiales. Hasta que al fin he llegado a un sitio algo diferente, más bien algo natural, escrito tal cual, un sentimiento auténtico. De una chica soñadora, una chica que soñaba como lo hacemos los demás. Una chica con una enfermedad. Una chica que soñaba como los demás con una enfermedad, y que ya no está. Se quedó a la mitad. 

Eso te da que pensar. Ella siguió escribiendo hasta dos días antes de su muerte. Escribió porque quería hacerlo, necesitaba hacerlo, disfrutaba con ello y de alguna forma se sentía más viva.


No quiero tener que reprimirme. No quiero quedarme a media voz. Por miedo al rechazo. Por miedo a causar mala impresión. Por miedo a malos entendidos. En definitiva por un miedo absurdo.

Quiero seguir escribiendo todo lo que pienso y siento, aunque me vuelva transparente. 

Quiero hacerlo, y quiero seguir haciéndolo hasta el último día de mi vida.

Porque esto me hace feliz.

Mi mundo al revés.




8 de abril de 2012

Esos días de pensar

Hace un año estaba aquí sentada, en este mismo lugar. Pondría la mano en el fuego de que es así, sólo que en vez de escribir en el portátil lo hacia en el diario. Ese pequeño olvidado.

Sentada observando siempre las mismas cosas porque des de aquí no hay gran cosa que ver, la verdad. De todas formas me gusta. Me gusta porque se está bien, hace buen tiempo, se está tranquilo y parece que aquí puedo sentirme en paz, de alguna forma. Supongo que en realidad será mi lugar de reflexionar, siempre que la cabeza va algo loca de aquí para allá, acabo sentada justo en este lugar. Buscando respuesta a todas esas preguntas sin pronunciar. Buscando soluciones viables, para sobrellevar las emociones de la mejor manera posible. Creo que me paso gran parte de mi tiempo, buscando la mejor forma para canalizar todo eso que se me escapa de las manos, y que a duras penas puedo controlar. 
Hace unos días mencioné eso que llevo tanto tiempo buscando y como tantas otras veces me fui por las ramas. Mi única meta en la vida por ahora, es conocerme, hacerlo de verdad, saber cual es exactamente mi propósito en la vida. Que hago aquí, quien soy y para saber realmente hacia dónde tirar. Todas esas cosas en las que por costumbre o rutina, no nos paramos a pensar. 

Nunca estoy en el mismo plano que la personas que me "cruzo". No sé porque, pero no tengo tal suerte. Por lo menos hace mucho que no. Supongo que esa clase de casualidades no están hechas para mí.

De todas formas que más da, si todo eso acaba en el mismo cajón desastre de todas esas preguntas sin respuesta.




Givers - Up Up Up - Live @ The Switch


Vamos a alegrarnos las mañanas
las tardes
y las noches.




[ Dorianizada hasta la médula ]




Te dolerá todo el cuerpo,
me buscarás en el infierno,
porque soy igual que tú.




Pero cuando tú apareces
se desvanece el dolor y no necesito a nadie porque sé,
que como todas las noches nos perderemos los dos
buscando algún paraíso artificial.





De caminar a oscuras por calles heladas hasta el amanecer
te quedó una larga historia, una vida rota y todo por hacer.



7 de abril de 2012

Esas horas de dormir

Me encanta la madrugada, es en las horas que me siento más viva, con más ganas y más inspiración. Lástima que se desperdicie durmiendo la mayoría de veces.

A veces tengo la sensación, no mejor dicho, no tengo la sensación. A veces adopto la simpleza que tanto admiro de los hombres, ver lo que hay, sin ir más allá, sin preocuparse o cuestionarse sobre un asunto en concreto. No me doy cuenta, lo entiendo tal cual y me quedo con eso. Sin importarme más de lo que quizás debería hacerlo, pasa el rato y es cuando algo en mi cabeza hace click, y como las piezas de un rompecabezas todo vuelve a cobrar ese sentido "oculto". Un mensaje que antes no percibía, donde ahora se entiende mejor. Sentir esa sensación tan molesta de montaña rusa de sentimientos, por cuestionar demasiado. Darle importancia, quizás esta vez demasiada. 

Realmente si pudiera escoger, me quedaría con la simpleza de no entender nada, o más bien, no querer ver mas allá de lo que se tiene en frente. Todo sería mucho más fácil. 
Pero entonces perdería la capacidad de percibir, de saber sin tener que preguntar. 
A veces es difícil arriesgar... pero hay que hacerlo.





"Yo también tengo una teoría. La mía es sobre momentos. Momentos de impacto. Mi teoría es que esos momentos de impacto, esos destellos tan intensos que cambian completamente nuestra vida, llegan a definir quienes somos. 
El hecho es que cada uno de nosotros somos la suma de los momentos que hemos experimentado y de todas las personas que conocemos. Y estos son los momentos que se convierten en nuestra historia. Como nuestras cosas personales en nuestros recuerdos que jugamos en nuestra mente una y otra vez. Un momento de amor completamente físico, mental, y cualquier otra clase de amor. 
Esa es mi teoría. Que esos momentos de impacto definen quienes somos. pero nunca he considerado…¿y si un día no puedes recordar nada? "


4 de abril de 2012

Quizá o quizás...

Quizás no hoy, quizá mañana, quizás no así.

Cuando se calculan demasiado los sonidos sin sentido, quizás sea un nunca atravesando la maleza que devora una senda de desdichas condenadas a un infierno prematuro.

Quizás tarde, quizá demasiado pronto, quizás no ahora.

Cuando se intercalan en segundos más de tres mil revoluciones de miradas absorbidas por las ansias de millones de silencios atrapados en el tiempo.

Quizás suceda, quizá me frena, quizás no aquí.

Cuando se aceleran los latidos, se revelan los sentidos, se entorpecen las palabras entre anhelos escondidos y nervios bebidos, quizás sea un casisiempreselmomentoquedemuestraloperfecto.

Quizás si o quizás no.


Qui sap…

Tolerancia cero

Creo que no es bueno tomar decisiones a la ligera. A veces hay que meditar, pensar dos veces antes de decidir, y ser consecuentes con nuestros actos. No esperar más, y sobretodo no esperar el efecto contrario sobre lo que se parece tener tan claro. Como cuando se ponen ultimatums y demás chorradas que no entiendo, y por los que se acaba sintiendo uno ofendido cuando las expectativas no se cumplen. 

Si decides algo, mantenlo y atente a las consecuencias.

Creo que con el tiempo todos nos hemos vuelto demasiado egoistas y muy poco tolerantes. Se palpa en el ambiente, se escucha en las conversas ajenas. Pienso que es triste, en parte, lo es. Ya no estamos dispuestos a aguantar más de la cuenta,  nos conformamos con dar lo mínimo y no hay esfuerzos que valgan. Cosas tan simples como escuchar y admirar lo que uno admira. Empatizar un poco. Esas cositas pequeñas, pequeñeces sin importancia que llegan, se instalan y cautivan.

Con lo fácil que podría ser en realidad...

2 de abril de 2012

Una dosis de oxígeno


Hay entradas muertas al principio del blog que necesitan ver la luz de vez en cuando. Así que la revivo, por dos motivos, el primero porque vale oro y el segundo porque recordar lo que me gusta me hace sentir mejor.


Cuánto me gusta este zumbido en mis oídos...




Rebuscando por los cajones de mi habitación he encontrado uno de los tantos cuadernos que empiezo y no termino. Una cosa curiosa que empecé a escribir, y que necesita de muchas hojas para ser concluido, sea como sea, escribo hasta donde tengo y lo medio termino.

" A veces me gusta arrinconarme en otro lugar del mundo, viajar a través de las palabras e introducirme de lleno en frases llenas de coherencia para mis sentidos, sin esto, yo no sería nadie, mi existencia no sería mas que nula. He nacido para sentir y expresar todo lo que he vivido, de esta forma, como mejor sé, sin sonido pero con mucho sentido. Me gusta escuchar el silencio aunque quizás pase demasiado tiempo en él, porque ya no es que el silencio esté en mi, mas bien yo permanezco en él. Soy esclava del sin sonido.
Una de las cosas que mas me gusta hacer es escuchar el ruido que hace el calefactor, es una sensación muy agradable que consigue hacerme temblar cuando percibo ese acercamiento al estado de la palabra agustito.
Otra de las cosas que mas me gusta es intentar cambiar mi letra cada vez que cojo un bolígrafo, me gusta escribir mi nombre una y mil veces, intentando encontrar la letra acorde conmigo, y sin aun hallar nada.
Me gusta cuando hace un poco de aire y un ambiente fresco, primaveral, me gusta mirar al horizonte y respirar profundamente. Me hace sentir única.

Me gusta ser capaz de percibir cosas que los demás no consiguen ver, sentir emociones increíbles por detalles extremadamente insignificantes. Me gusta pasarme horas pensando sin llegar a ningún lado.
Me gusta ver como los objetivos que me propongo poco a poco se cumplen. Me gustan los retos, aunque me asusten más de lo que muchos se imaginan. Me gusta ser independiente y me gusta ver como soy capaz de asimilar que sola también se llega a los sitios.
Me gusta pensar que tarde o temprano llegará mi momento, que el chico perfecto para mí, pronto estará a mi lado aunque por ahora no me preocupe, cuando con la sola idea de saber que será así, ya soy feliz. Y es que soñar e imaginar, señoras y señores, ¡es gratis!, ¡me encanta!
Me gusta mirar revistas de decoración, apuntar todo lo que quiero en un papel, y volver a repetir esa acción todas las veces que me apetezca.
Me gusta estirarme en la cama aunque lleve todo el día durmiendo, quedarme en silencio, cerrar los ojos y quedarme dormida de nuevo.
Me gustan las películas que protagoniza Audrey Tautou, e imaginarme que soy ella en cada una de ellas. 
Me gusta pasar el rato mirando a mis mascotas, y sentir como me encanta que formen parte de mi vida.
Me gusta estar escribiendo un libro, aunque realmente no tenga ni idea de cuando va ha estar terminado.
Me encanta el chocolate con leche, el chocolate blanco, la nutella y los crepes.
Me gusta hacer combinaciones de dulce-salado en las comidas y cenas.
Me gusta soñar despierta. Me gustan las películas de miedo, las películas gore y emocionarme con las películas ñoñas. 
Me gustan los musicales.
Me gusta ilusionarme con las cosas aun sabiendo que no puedan ser verdad.
Me gusta hacer plannings aunque no los vaya a cumplir.
Me gusta cantar, sobretodo para relajarme cuando estoy cabreada o triste.
Me gusta tener sueños imposibles para demostrarme a mi misma de que no existe lo imposible. Me gusta tumbarme en el suelo y dejar la mente en blanco, tan sólo respirar.
Me gusta sonreír y reírme yo sola, acordándome de algún momento.
Empaparme de música y vivirla me hace sentir plena. 
Me gusta ver cosas en los demás que tan sólo ellos saben y nadie más puede ver. Me encanta saber de una persona tan sólo por sus gestos, una mirada, una sonrisa. Me gusta encontrarme a gente con la que mantener conversaciones muy profundas y dejarnos llevar, con frases que sólo entendemos nosotros.
Me gusta sentir un momento hasta el límite, que se aceleren mis latidos y tan sólo yo pueda sentirlo, como lo siento morir y revivir, hasta notar que el corazón se me sale por la boca.
Me encanta revivir el principio de una relación; cuando si, cuando no, el primer roce de manos, el primer beso, el primer silencio pidiendo a gritos que sus labios se unan con los mios y al fin morir de amor.
Me gusta ver como la gente encuentra lo que busca.
Me gusta revivir el pasado como si fuese el presente, aun sabiendo que la gente en la que pienso me borró hace tiempo de su mente.
Me gusta fantasear con situaciones hipotéticamente posibles, me encanta soñar y revivir mis sueños una y otra vez. Me encanta sentir un cosquilleo por mi vientre al pensar en alguien que me resulta especial.
Me gusta sincerarme con esas personas que son importantes para mí. 
Me gusta conducir, me ayuda a pensar y a relajarme cuando siento que algo se me escapa de las manos. 
Me encanta sentir como la adrenalina se apodera de mi ser cuando hago cosas que sé que no están bien, o corro el peligro de ser pillada.
Me gusta leer, libros que me enseñan a aprender mas sobre la vida, me gusta subrayar todas esas frases que me hacen sentir algo. Me encanta apuntar en cualquier sitio, frases de películas que me emocionaron. 
Me gusta identificarme con la letra de las canciones y usarlas, para mandar mensajes subliminales.
Me gusta hablar en voz alta cuando estoy sola y explicarme situaciones, como si fuese otra persona.
Me gusta escribir, dibujar, la fotografía y demás formas de arte.
Me gusta creer que marco a la gente, aunque sea de la forma mas insignificante. 
Me gusta ser diferente, incluso me atrevería a afirmar que a veces me gusta ser un bicho raro incomprendido. Alguien especial, que aun tiene mucho que aprender y mucho que demostrar."


Y seguro que muchas mas cosas que ahora mismo se me escapan. Sea como sea... creo que tengo mas motivos por los que quedarme aquí, que por los que decir que esta vida es un asco.

A sonreír, señores!!

Ainara.

 "Vivíamos a base de sol y chocolate.

La tarde era de un placer extravagante.

...esta vez quiero probarlo a tu manera..."
                                                                        
                                                                         Candy



1 de abril de 2012

El Halcón Que Vive en Mi Cabeza


"Shelter" by The xx performed by Birdy



&


"Skinny Love" by Bon Iver performed by Birdy


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