28 de abril de 2011

Suficiente

Me gustan los días de lluvia, me gusta escuchar como las gotas golpean el cristal, y segundos después lo recorren hasta perderse en otra gota. 
El dolor de cabeza me está matando, hay momentos en los que se hace con el control y quedo inservible por completo. Odio esa sensación. 
Tampoco me gusta demasiado sentir este ahogo que me consume lentamente, todo cede por su propio peso y se va a pique, sin entender absolutamente nada. Ni un porqué, ni un cuándo pasó, ni un cómo. A veces tengo la sensación de que estoy en un mundo paralelo y el tiempo sale vencedor, no tengo su noción. Sólo siento el descontrol.

Sabes que algo anda mal, y sin embargo tampoco lo sabes con certeza y te quedas con la duda en la cabeza y las manos vacías. ¿Dónde agarrarte, cuando los pilares no son solidos? Ya ni siquiera sé de que estoy hablando. Pero aun así no me detengo. Me aislo, y me entretengo fingiendo, algo que no soy, o que no seré jamás, que no sé ni si está bien o está mal.

Necesito gritar, necesito llorar, necesito romper con todo y echar a volar. Necesito creer en algo, sentir que merece la pena, por lo menos así sabría que no paso por esto sola, y sin embargo, despierto y se que nada de lo que sueño es cierto. Que me atormenta pensar en cosas que antes me hubiesen hecho feliz. Me estoy acercando demasiado a una realidad que no me pertenece. No me gusta lo que veo, no me gusta lo que siento, y es que no siento nada. 
No veo nada mas allá que esté hecho para mí, empiezo a perder la fe y siento que me estanco.
Tan sólo quiero que por una vez la vida sea justa conmigo, no quiero tener que arrastrarme como tantas otras veces, no necesito sufrir más. 
Ya he tenido bastante.

Ainara.




   
       " Tú eliges hacia dónde 

    y tú decides hasta cuándo, 

porque tu camino es un asunto

        exclusivamente tuyo." 








26 de abril de 2011

Cuánto me gusta este zumbido en mis oídos...

Rebuscando por los cajones de mi habitación he encontrado uno de los tantos cuadernos que empiezo y no termino. Una cosa curiosa que empecé a escribir, y que necesita de muchas hojas para ser concluido, sea como sea, escribo hasta donde tengo y lo medio termino.

" A veces me gusta arrinconarme en otro lugar del mundo, viajar a través de las palabras e introducirme de lleno en frases llenas de coherencia para mis sentidos, sin esto, yo no sería nadie, mi existencia no sería mas que nula. He nacido para sentir y expresar todo lo que he vivido, de esta forma, como mejor sé, sin sonido pero con mucho sentido. Me gusta escuchar el silencio aunque quizás pase demasiado tiempo en él, porque ya no es que el silencio esté en mi, mas bien yo permanezco en él. Soy esclava del sin sonido.
Una de las cosas que mas me gusta hacer es escuchar el ruido que hace el calefactor, es una sensación muy agradable que consigue hacerme temblar cuando percibo ese acercamiento al estado de la palabra agustito.
Otra de las cosas que mas me gusta es intentar cambiar mi letra cada vez que cojo un bolígrafo, me gusta escribir mi nombre una y mil veces, intentando encontrar la letra acorde conmigo, y sin aun hallar nada.
Me gusta cuando hace un poco de aire y un ambiente fresco, primaveral, me gusta mirar al horizonte y respirar profundamente. Me hace sentir única.

Me gusta ser capaz de percibir cosas que los demás no consiguen ver, sentir emociones increíbles por detalles extremadamente insignificantes. Me gusta pasarme horas pensando sin llegar a ningún lado.
Me gusta ver como los objetivos que me propongo poco a poco se cumplen. Me gustan los retos, aunque me asusten más de lo que muchos se imaginan. Me gusta ser independiente y me gusta ver como soy capaz de asimilar que sola también se llega a los sitios.
Me gusta pensar que tarde o temprano llegará mi momento, que el chico perfecto para mí, pronto estará a mi lado aunque por ahora no me preocupe, cuando con la sola idea de saber que será así, ya soy feliz. Y es que soñar e imaginar, señoras y señores, ¡es gratis!, ¡me encanta!
Me gusta mirar revistas de decoración, apuntar todo lo que quiero en un papel, y volver a repetir esa acción todas las veces que me apetezca.
Me gusta estirarme en la cama aunque lleve todo el día durmiendo, quedarme en silencio, cerrar los ojos y quedarme dormida de nuevo.
Me gustan las películas que protagoniza Audrey Tautou, e imaginarme que soy ella en cada una de ellas. 
Me gusta pasar el rato mirando a mis mascotas, y sentir como me encanta que formen parte de mi vida.
Me gusta estar escribiendo un libro, aunque realmente no tenga ni idea de cuando va ha estar terminado.
Me encanta el chocolate con leche, el chocolate blanco, la nutella y los crepes.
Me gusta hacer combinaciones de dulce-salado en las comidas y cenas.
Me gusta soñar despierta. Me gustan las películas de miedo, las películas gore y emocionarme con las películas ñoñas. 
Me gustan los musicales.
Me gusta ilusionarme con las cosas aun sabiendo que no puedan ser verdad.
Me gusta hacer plannings aunque no los vaya a cumplir.
Me gusta cantar, sobretodo para relajarme cuando estoy cabreada o triste.
Me gusta tener sueños imposibles para demostrarme a mi misma de que no existe lo imposible. Me gusta tumbarme en el suelo y dejar la mente en blanco, tan sólo respirar.
Me gusta sonreír y reírme yo sola, acordándome de algún momento.
Empaparme de música y vivirla me hace sentir plena. 
Me gusta ver cosas en los demás que tan sólo ellos saben y nadie más puede ver. Me encanta saber de una persona tan sólo por sus gestos, una mirada, una sonrisa. Me gusta encontrarme a gente con la que mantener conversaciones muy profundas y dejarnos llevar, con frases que sólo entendemos nosotros.
Me gusta sentir un momento hasta el límite, que se aceleren mis latidos y tan sólo yo pueda sentirlo, como lo siento morir y revivir, hasta notar que el corazón se me sale por la boca.
Me encanta revivir el principio de una relación; cuando si, cuando no, el primer roce de manos, el primer beso, el primer silencio pidiendo a gritos que sus labios se unan con los mios y al fin morir de amor.
Me gusta ver como la gente encuentra lo que busca.
Me gusta revivir el pasado como si fuese el presente, aun sabiendo que la gente en la que pienso me borró hace tiempo de su mente.
Me gusta fantasear con situaciones hipotéticamente posibles, me encanta soñar y revivir mis sueños una y otra vez. Me encanta sentir un cosquilleo por mi vientre al pensar en alguien que me resulta especial.
Me gusta sincerarme con esas personas que son importantes para mí. 
Me gusta conducir, me ayuda a pensar y a relajarme cuando siento que algo se me escapa de las manos. 
Me encanta sentir como la adrenalina se apodera de mi ser cuando hago cosas que sé que no están bien, o corro el peligro de ser pillada.
Me gusta leer, libros que me enseñan a aprender mas sobre la vida, me gusta subrayar todas esas frases que me hacen sentir algo. Me encanta apuntar en cualquier sitio, frases de películas que me emocionaron. 
Me gusta identificarme con la letra de las canciones y usarlas, para mandar mensajes subliminales.
Me gusta hablar en voz alta cuando estoy sola y explicarme situaciones, como si fuese otra persona.
Me gusta escribir, dibujar, la fotografía y demás formas de arte.
Me gusta creer que marco a la gente, aunque sea de la forma mas insignificante. 
Me gusta ser diferente, incluso me atrevería a afirmar que a veces me gusta ser un bicho raro incomprendido. Alguien especial, que aun tiene mucho que aprender y mucho que demostrar."


Y seguro que muchas mas cosas que ahora mismo se me escapan. Sea como sea... creo que tengo mas motivos por los que quedarme aquí, que por los que decir que esta vida es un asco.

A sonreír, señores!!

Ainara.





 "Vivíamos a base de sol y chocolate.

La tarde era de un placer extravagante.

...esta vez quiero probarlo a tu manera..."



24 de abril de 2011

Ninguém...

Hoy toca, hoy ha llegado ese día. Toca hablar de eso que tanto me recome por dentro y tortura mi cabeza. Ese tema que tanto me cuesta sacar y sin embargo siempre llevo a cuestas. Hoy toca hablar de mi padre. La persona que mas he querido en este mundo, y a la vez la que me ha hecho mas daño. Y es que, ya van hacer nueve meses desde la última vez que escuché su voz. Y un año y seis meses desde la última vez que lo vi. 

Hace seis años mi padre cometió una de las mayores estupideces de su vida, (una de muchas). Yo pensaba que mi padre se equivocaba muy pocas veces, de pequeña lo veía como un ser perfecto, que lo sabía absolutamente todo y siempre tenía razón. Mas tarde me di cuenta de lo equivocada que estaba. Un buen día dijo que no le gustaba la vida que llevaba, que prefería esta siempre de viaje, a estar en casa con nosotras, mi madre y yo. Recuerdo estar escuchando esa conversación detrás de la puerta del comedor... escuchar sin prestar atención... había oído tantas veces discutir a mis padres, que me costaba creer cuando se trataba de algo en serio. 
Pero todo siguió... todo se fue desmoronando a mi alrededor, mi madre se volvió un ser inerte, un cuerpo sin vida que vagaba, sin rumbo deseando la muerte. Dejé de existir para ella, deje de ser. Quise aferrarme a mi padre. Entendía perfectamente que se pueda dejar de querer a alguien, es algo normal, y aunque difícil de entender cuando se padece, bastante comprensible. Pero lo que no podía imaginar era que me estuviera engañando a mi también. "No, no ha sido por otra mujer..." y yo le creí. Pero un mentiroso siempre acaba delatándose, y esta no iba a ser una excepción. 
Ese hombre, ese padre que detestaba a los niños, que ni si quiera me soportaba a mi, que soy hija única, dejó a su mujer y a su hija, para irse con una mujer con cinco hijos... increíble. Jamás dejaría de sorprenderme. 
Mi madre cayó aun mas bajo, vi como pasaba de un extremo a otro sin control, desde el despecho hasta la depresión, de la ira, el odio, hasta la euforia falsa de este sentimiento de traición. Cuanto dolor. Y todo lo que pasó después... 

Detesto acordarme de él cada maldito día que pasa, detesto guardar tantas cosas dentro que no he podido decir, y detesto aun mas que no cargue sobre su conciencia todo el mal que ha causado.
Tiene su merecido, lo tiene y me da pena. Sabiendo que la primera noticia que tenga de él será la mas triste que jamás te puedan dar. Esto se me hace demasiado grande...

"Tu, que formabas la parte mas alta de mi altar, tu que me enseñabas cada paso que dar, me dabas consejos y a veces entreabrías tus brazos y decías un te quiero entre susurros. Tu, destruiste todo lo construido, derrumbaste los cimientos de tu cumbre y caíste a lo mas profundo. Tu, que eras mi padre, ya no eres nadie."

 Ainara.



22 de abril de 2011

El país de la piruleta.

Como tantas otras veces, falto a mi palabra de publicar todos los días, no es novedad, me cuesta mucho seguir una rutina sin cansarme. Pero no le daré mayor importancia de la que en realidad tiene.
Tengo muchas cosas que decir, muchos temas que tratar, y una vida entera para ello. 

No me considero una persona igual al resto, ni tampoco me considero un bicho raro aunque a veces me de esa sensación. Sobretodo cuando veo que la mentalidad de hoy en día está muy lejos de la mía. Tampoco me preocupa demasiado. No soy una persona que se deje influenciar por el pensamiento de los demás, yo tengo el mío propio y aunque a veces tenga mis altibajos, soy feliz en mi mundo.
Si, me he topado con mucha gente que opina que hoy en día no se puede vivir sin los pies en el suelo, gente que dice que no existe ese mundo idílico, que eso "solo pasa en las películas", y una mierda! (y siento el lenguaje tan explícito y fuera de contexto, pero es así), me niego rotundamente a pensar de esa forma. No quiero. No estoy de acuerdo. Existe ese mundo, existe y sólo hay que creer en ello. Hay que tener un sueño, y seguir con él, hasta alcanzarlo. Yo vivo en el país de la piruleta, y no me avergüenza decirlo, yo he sentido como el corazón se me salia del pecho al probar los pequeños placeres de la vida. He sentido cada célula de mi cuerpo y he experimentado multitudes se sensaciones indescriptibles, sin necesidad de droga alguna. Si... debo ser una yonki del amor. ¿Y? Debo sentirme peor?,  a caso soy mas ingenua que la gente insatisfecha que va por el mundo negando lo que jamás fueron capaces de sentir? O quizás no supieron hacerlo... no es mi problema, yo si sé. 

Y es que hay una cosa esencial, una cosa que tienen los niños y que no debería perderse jamás en la vida... IMAGINACIÓN. ¿La tienes? Úsala, dedica a pasear por la calle levantando la cabeza, respirando el aire e imaginando que pasará después, o que te gustaría que pasara entonces. Recuerda, pero no hagas del recuerdo tu alimento del día a día o de lo contrario jamas levantaras la cabeza (gran error que debo enmendar). Soy feliz en el país de la piruleta, en el parque pica-pica, donde se cruzan la calle de los corazones de fresa-melocotón con la calle de los chicles de melón. Me gusta deleitarme con los pequeños detalles, que para mi son los mas grandes. Creo en todo lo que pasa en las películas, y sueño en que todo puede ser posible. Joder! no hay gente que cree ciegamente en una religión? Pues hay que respetarlo del mismo modo. 

Hace tiempo que admití que en el mundo hay muchas formas de pensar, hay muchos puntos de vista y que hay cosas que es mejor ocultar. Pero, yo seguiré pensando lo mismo. Seguiré mirando a la gente, observando los gestos, la expresión de sus caras, el tono de la voz. La media sonrisa aguada. Todo, incluso lo que hacen sin percatarse. Me encanta averiguar cosas sin que medien palabra. Sentir lo que la gente me dice, sentirlo como si fuera mío, aunque a veces corra el riesgo de sufrir. Me da igual. 

Siempre he pensado que la gente que se ha cruzado en mi vida, estaban ahí por un motivo, en mi mundo, las casualidades no existen. Me he dado cuenta que hay mucha gente a la que le tengo que demostrar cosas, como que se equivocan en una forma de pensar, como aquel que no sabía que era amar a alguien... y lo consiguió gracias a mí. Me hace feliz, ver como puedo ayudar a la gente, como enseño y dejo huella. Para mi es importante. Del mismo modo, pasa a la inversa, hay personas que se cruzan en mi vida para aportarme cosas, y no es que sea interesada, es que me gusta aprender, y mejorar día a día con las pruebas que se me presentan constantemente. Supongo que por eso, no puedo decir que tenga una vida demasiado aburrida, aunque a veces se pase de pesimismo... lucho contra los obstáculos, y avanzo. Debería sentirme orgullosa, y hoy, me siento así. 

Tengo suerte, mucha suerte.


Ainara.






"Si no tenéis historias,

                 no tenéis nada."

18 de abril de 2011

Corramos un (es)túpido velo

A ver, a ver, a ver! que ya me iba yo hoy sin poder publicar nada! y eso no puede seL... con el estupendisimo día que he tenido hoy! (sarcasmo modo: ON).

El tema de hoy trata de la estupidez en algunas personas y para ser mas concretos de ciertos hombres. Dicen que las mujeres somos las rebuscadas y las que nos montamos películas de ciencia ficción. Pues vaya que si, no voy a negarlo, creo que yo tendría un buen futuro en cuanto a directora de cine. Pero también es cierto que algunos hombres (tengo la esperanza de que alguno se salve), en vez de decir la verdad, en vez de tener agallas, para decir las cosas tal cual, se inventan cada historia tan surrealista. De esas que no se aguantan por ningún extremo... creo que, ¡ni explicándosela a un niño la colarían!

Y yo que me río, me hace gracia que me tomen como una chica "mona" con poca cabeza, cuando demuestro una y mil veces que tengo inteligencia suficiente como para desmantelar al especimen mas mentiroso del universo. Juego mis cartas y vaya que si acierto...
Lo mejor de todo, es el tiempo, el tiempo que invierto en planear la venganza, y mucho mejor, el tiempo que espero a que eso suceda. Por que creeme, nadie me toma el pelo y se va de rositas, ¡oh no amigo!. De hecho, todo aquel que un día se rió de mi... mas tarde lo lamentó. Y el que aún no lo haya hecho, que espere que pronto tendrá su "recompensa". Y no es que malgaste mi vida, buscando un plan maligno para joder a todo aquel que un día me fastidió. Es que cada uno recoge lo que siembra, y como he dicho tantas veces, siembra mierda que eso vas a recoger!
¿Lo quieres?, ¡Lo tienes!

Oh vaya, ¿quisiste engañarme con cuentos que no sirven ni para ser contados? Lamento decirte que topaste con el ser equivocado. Pareceré tranquila, amistosa y de esas que no gritan. Pareceré humilde, amable y demasiado buena, pero cuando me la juegan... mas vale que te quites de mi camino!

¡Vamos a jugar a mi juego! Lo estaba deseando....

¡D-e-s-e-a-n-d-o!


Más entusiasmada que nunca, 

Ainara.



"Cuando puedes parar,
no quieres hacerlo
y cuando quieres, no puedes."

17 de abril de 2011

Dejarse llevar

Hay días en los que me dejaría llevar por completo. Acabar con todo y volar bien lejos. Empezar de cero. Días en los que todo lo vivido deja de parecer importante. Donde todo lo que hay alrededor carece de sentido.
Coger cuatro cosas, meterlas cuidadosamente en una maleta, coger el coche, y conducir hasta perder el norte. Hasta encontrar un sitio en el que sentirme realmente agusto. 
Un sitio que al verlo por primera vez, me diga, este es tu lugar. Y quedarme sin saber hasta cuando, respirar aire puro, aire que me de esa chispa, esa fuerza que a veces tanto anhelo.

Quiero perder la noción del tiempo, quiero dejar de saber en que día vivo. Sostenerme en este mundo, sin pensar en el pasado, ni el futuro. Tan sólo vivir. Degustar cada momento como si fuera el primero y el último. Experimentar sensaciones nuevas cada día que pasa. Sentirme realizada.

Apartarme de este mundo, a veces se me hace practicaemente necesario. Aunque muy difícil. 
Sienta tan bien, cuando todos los problemas, todo lo que acecha en mi cabeza, pasa a un segundo plano. Dejar la mente en blanco. Y sin embargo ya va a hacer un año desde la última vez que conseguí estar en un lugar paralelo. Pocas cosas me importaban, más que vivir el presente, dejaba que el viento acariciara mi cara, respiraba hasta que el aire tan puro me dañaba. Una sensación muy auténtica, muy placentera.

Me encantaría tener ese valor, para largarme de este mundo que mantiene mi cabeza ocupada las 24 horas del día. Quiero liberarme de todo el peso invisible que sostiene mi ser.  Estoy apunto de dejarme llevar. 
Llevo unos cuantos días pensándolo. Coger una casa perdida por la montaña e irme. Necesito aislarme de este mundo y aclarar la mente. Saber que es lo que me conviene. Si voy por buen camino, o si necesito retroceder cuanto antes. 
Y sobretodo y mas importante, pensar en mí.

Esperando que llegue ese día, pronto...

Ainara.





          "Todo está fuera de control,
            lo único que podemos controlar
             son las propias decisiones".

16 de abril de 2011

Sensaciones sin control

Una noche tranquila, una noche de calles vacías. Una noche en la que dedicarse a pensar, tras un día un tanto extraño y fuera de lo normal. 
Toda la fuerza, todo el empeño que ayer me acompañaba, se anuló por completo al cruzarse con su mirada. Detesto ese control que tiene cierta gente sobre mí. 
Decidida a dejar las cosas clara, a cortar con todo y a seguir con la vida que llevaba, todo eso se perdió al cruzar esa maldita puerta. No obstante cada segundo, cada minuto que transcurría, cada hora que pasaba junto a él, miles de pensamientos acechaban dentro de mi cabeza, y se ahuecaban entre los huesos de mi cráneo. Es todo mas complicado de que lo llegué a imaginar. 

Se trata de una persona, que no piensa en absoluto igual que yo, que no me ve como a mi me gustaría que me vieran, y es como soy. Que como anteriormente dije, no valora o no sabe verlo. Mi entusiasmo se debilita cuando ataca cualquier cosa que a mi un día me hizo o incluso me sigue haciendo feliz. No compartir gustos a veces está bien, porque siempre puedes abrir la mente a cosas diferentes. Pero por otro lado, no compartir gustos te lleva a decepciones como a las de hoy. Me dolió, que no supiera ver mas allá de lo que a simple vista se ve. Que no sepa indagar un poco mas, y se quede en lo superficial. Es triste, quedarse con el envoltorio de las cosas, cuando hay bombones rellenos de praliné con caramelo que quitan el sentido.
Parecía licor, pero te quedaste con la falsa ilusión sin saber lo que realmente se esconde tras de mí.

Y por otro lado, y no menos importante, está las muestras de afecto, los abrazos que transmiten mucho mas de lo que las palabras jamás conseguirán. [Tienen envidia]. Y sin embargo sus abrazos no me dicen nada. Es algo físico, que no comprendo, es algo sexual que no comparto.
Quiero más, siempre quiero más. La suma de las partes hacen de algo bello, superior, extremadamente orgásmico. Quiero eso, y no lo veo por ningún lado. Quiero sentir, y sobretodo quiero demostrar todo lo que se está perdiendo... con su maldita forma de ahuyentar el "amor", como si se tratase de algo enfermizo, que solo hace daño y estorba, y que la verdadera felicidad te lo da las cosas vacías de sentimiento, que te llenan dos segundos, y se pierden como la memoria de un pez. Normal que sea insaciable... si al tercer segundo, olvida lo que hizo en el primero. 
Hablemos de cosas de verdad. De cosas reales, que te llenan tanto que se desbordan, que se absorben y se rebasaren por cada rincón del cuerpo, que te estremecen y te erizan la piel. Los susurros, las caricias, las miradas, los gemidos, la respiración entrecortada... y todo lo que jamás has llegado a palpar. Y que te llevan a ese lugar donde yo si he estado... donde reside la felicidad extrema... y alargarlo hasta perder el conocimiento. Hasta perder el control.

No me conformo, para mi no es suficiente.

Ainara.


"Son tiempos difíciles para los soñadores."



15 de abril de 2011

Plantarse o seguir...

Soy un ser extraño que vaga por este mundo loco. No entiendo ni la mitad de lo que ocurre a mi alrededor. Y creo que ha llegado el momento de sincersarse, o de algún modo desahogarse en este rincón donde todo surge a la inversa. 

No sé realmente quien soy, y no sé donde acabaré, pero si hay algo que si sé, es que no me gusta hacia donde me dirigio. Siempre tube unos principios, siempre o casi siempre he pensado del mismo modo, en cuanto a lo que a sentimientos se refiere. Jamás me pareció atractivo amores de una noche, jamás me sedució la idea de un aquí te pillo aquí te mato, y sigue sin hacerlo. No contemplo relaciones que no me llenan. No respaldo la infidelidad. Me resulta absurdo seguir una história que no tiene ni principio ni final. No soy mujer de varios, ni me gusta ser una "grupie" como la mayoria de chicas. No me gusta competir por un chico. Aborrezco cuando me siento infravalorada, que suele ser casi siempre. Me gusta que luchen, que demuestren. No me gusta la sinceridad sin tacto, ni la mentira piadosa. Detesto sentirme una más del montón. Odio que pasen de mí. Odio ser carne de cañón. Y un sin fin de situaciones que me repelen por completo. Dicho esto, estoy faltando a mis queridos principios. Estoy ahogandome en mi própia saliva, atrapada entre la voz de mis palabras. 

Ni siquiera sé como debo actuar, mis brazos estan sugetos a unos hilos invisibles y siento que él los mueve como si de una marioneta se tratase. No me gusta este juego. Y sin embargo, estoy jugando. 
Tampoco sé lo que quiero. Aunque sepa no me divierte la situación. 
Me gusta estar cerca de él. Me gusta su sentido del humor, su sonrisa, sus ojos, sus labios, su cuerpo, sus expresiones e incluso me gusta cuando me interrumpe al hablar. Pero no me gusta su cacao mental. Su jaula de pajaros monumental. La poca seguridad que me da. Hoy está, pero mañana Dios sabrá.

Estoy decepcionada conmigo misma. Estoy cayendo como tantas otras veces, cuando juré y perjuré que jamas lo volvería hacer.

Y aquí estoy otra vez, entre la espada y la pared. Poniendo a prueba cada una de las cosas aprendidas, que ahora de poco me sirven. Llegados a este punto, hay que tomar una decisión. Antes de que acabe conmigo esta maldita situación. Valorar cada cosa, cada persona, cada lugar, y sobretodo esta vez voy a pensar sólo en mí. Porque si algo me ha quedado muy claro después de tantos palos, es que al final, la que acaba pagando soy yo. Así que esta vez seré yo quien decida, lo mejor para mí. Si es que aun me queda valor y voluntad. 
Sé lo que tengo que hacer, sé lo que tengo que decir, se quien debo ser, y sé que esta, no soy yo.



"Si yo no pienso en mí, ¿quién lo hará?
Y si pienso sólo en mí, ¿quién soy?
Y si no es ahora, ¿cuándo?"




14 de abril de 2011

Valorar(se)

Perder el tiempo de esta forma, preocupada por lo que carece de sentido, abrumada por algo sin futuro. Pero si algo me parece absurdo, es seguir sin esa querida compañera; la esperanza.
Crear algo que no llega a ninguna parte, estar con alguien sin una meta específica. Compartir mi tiempo, ¡qué digo!, invertir mi tiempo en una persona que se acabará marchando. ¿Qué sentido tiene?
Tan diferentes y a la vez tan parecidos. Diferentes formas de pensar, similares maneras de actuar.

Todo esto no va conmigo. Estoy dejando de ser yo, para fingir ser alguien"mejor". Una persona sin escrúpulos, sin sentimientos , ¡que se dedica a pasar el rato!. Me parece tan poco tentador, que no sé. No sé porque me conformo con tan poco. Y es que tal vez piense, como suelo pensar, que conmigo tal vez todo eso pueda cambiar.

¡Ilusa, ilusa, ilusa! 

Ainara.

 
"Hay que empezar a valorar,
       y la gente que no (me) valora,
                       no merece mi atención."

13 de abril de 2011

A contracorriente...

Nubes que impiden a un sol que lucha por salir en este día que amaneció temprano, plagado de ruido que estalla en mis oídos, también conocido como el fenómeno "obras en casa del vecino".

Tengo tantas preguntas y tan pocas respuestas. Tantas sensaciones y tan pocas ganas de ingadar en ellas, que me limitaré a esperar a que un buen día llegue "eso" que te hace sentir "aquello". Sé muy bien de lo que hablo, aunque jamás haya persona en el mundo capaz de llegar a entenderme al 100%. Me conformo con ser yo. La que mira y ve mas allá. La que observa y se enriquece con lo que los demás son incapaces de valorar.

Las bocas que más callan, suelen tener los ojos que más dicen. Las miradas apagadas, las arrugas en los párpados, expresan tanto...
Muecas que delatan al ser mas mentiroso del universo. Sonrisas que matan y manos que dicen todo lo que uno es incapaz de pronunciar. No se trata de hacer daño, se trata de sinceridad. No es ser falso, es tratar de ser valiente. 
 V-a-l-i-e-n-t-e, ¡que palabra mas imponente!

¿Quién soy?, ¿A dónde voy?

Soy la perfecta imperfección, la ininteligible sensación, la que lo quiere todo y no quiere nada. La sencillez pura y complicada. El yin y el yang. Frio y calor. Blanco y negro. Lija y terciopelo.


Voy a dónde nadie mas irá, a la deriva, a la lejanía, a la ausencia de todo lo real, a la burbuja que tu jamás comprenderás. Y es que no soy de este mundo. La corriente no me pierde. Mejor me doy la vuelta y subo la cima, pero siempre a contracorriente. Y es que la normalidad me aburre, y es que tu indecisión me perturba tanto que olvido de lo que estabas hablando... 

Ignoro todo aquello capaz de abrir otra herida en mi piel. Los recónditos secretos de mi alma están en algún lugar, o quizás ya no existan. Ni yo lo sé, ni tu lo sabrás.

Insignificante entre tanta gente aunque diferente a los demás,

Ainara.



 "Ver sin ver de verdad y, sobretodo,                                                 
                                            sin hacerse notar."




El comienzo...

Empezar de cero, trazar una línea entre pasado y presente... mentalmente todo permanece anclado en un mundo paralelo completamente opuesto al aire que se cuela entre mis dedos. 

Incluso permitirse en un instante dejarse llevar, perder el control de la voz y gritar hasta que se desgarre por completo el sonido en mi garganta. Un momento de plenitud, que sólo queda en eso, un solo instante donde la adrenalina se apodera del latido de mi propio corazón. Esa sensación tan real y a la vez tan efímera.

Hay que pensarlo bien, hay que silenciarse en esos momentos en los que me encantaría soltar verdades como puños, no es momento ni lugar. Y si lo fue jamás volverá. 
Pero como siempre digo y mantengo, el tiempo pone cada cosa en su lugar.


Paz, amor y castillos,

Ainara.
 
"Quizás nunca lleguemos a entender 
lo que hemos vivido,
o quizás nos haya faltado tiempo..."

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